Anorexia consecuencia de la cultura de la delgadez

30 Ago, 2016 | Alimentación Consciente, Artículos, Educación Emocional, Salud

Vivimos en una sociedad donde la cultura de la delgadez se ha convertido en sinónimo de éxito, de belleza, de juventud y de deseo. A través de los medios de masas y de la publicidad el patriarcado ha creado unos cánones de belleza irreales que provocan que mujeres, adolescentes y niñas no podamos amar nuestros propios cuerpos ni a nosotras mismas.

Fruto de un constructo social de la imagen por parte de la sociedad patriarcal nos sentimos, en muchas ocasiones, impulsadas a maltratar nuestro cuerpo con dietas, privación de ciertos alimentos o un ejercicio físico muy intenso y descontrolado.

La anorexia es el trastorno de la alimentación más extendido entre las mujeres jóvenes que intentan alcanzar un cuerpo ideal creado por la estética patriarcal.

A través de la violencia simbólica, esa que no se ve, la sutil, la naturalizada por la sociedad, realizamos constantemente una comparativa entre el yo ideal impuesto por el patriarcado y nuestros cuerpos reales.

 

¿Qué es la anorexia?

La anorexia es un trastorno de la alimentación que nada tiene que ver con componentes genéticos como muchos profesionales de la salud han intentado hacer creer. La anorexia está directamente relacionada con factores socioculturales como la presión social de la estética patriarcal. La anorexia es una consecuencia de la exigencia por el cumplimiento de  los estereotipos de género machistas.

Según la Asociación contra la Anorexia y la Bulimia (ACAB) las personas que padecen anorexia nerviosa sienten un miedo intenso a aumentar de peso o engordar, y están excesivamente preocupadas por su silueta. Como consecuencia, presentan conductas anómalas en cuanto a la alimentación, el peso y el volumen y la silueta corporales. La persona puede verse gorda o desproporcionada, a pesar de tener un peso por debajo de lo considerado normal.

La Anorexia Nerviosa consta de 2 subtipos:

  • Restrictivo: en los últimos 3 meses no ha recurrido a atracones o purgas. El bajo peso se debe a restricción alimentaria o ejercicio en exceso
  • Compulsivo/purgativo: en los últimos 3 meses se ha recurrido a atracones o purgas

La anorexia nerviosa tiene un terrible impacto sobre todos los ámbitos de la persona. Principalmente el familiar que es quien suele detectar y apoyar en la lucha emocional. Este tipo de trastorno es muy difícil de identificar al principio ya que no se observan excesivos problemas al principio. Además las personas que sufren anorexia pueden verse positivamente reforzadas en un inicio debido a su pérdida de peso.

– Rechazo a mantener un peso corporal normal o por encima del mínimo para su edad y talla.

– Terror a engordar aún estando por debajo del peso ideal.

– Distorsión en la percepción del peso y de la imagen corporal.

 

El constructo social de belleza provoca que todas nosotras estemos en riesgo de padecer anorexia. Como señalan las personas profesionales de la salud, ser mujer es el principal factor de riesgo.

Queremos decir bien alto y claro que la anorexia es un problema emocional, no un problema superficial ni genético.

 

Principales síntomas de la anorexia nerviosa

Según un estudio realizado por Cruz Roja para la detección y prevención de la anorexia y la bulimia estos son los principales síntomas que pueden aparecer en una anoréxica:

Síntomas Comportamentales:

 

  • Restricción voluntaria de comida.
  • Preparación de los alimentos a la plancha.
  • Disminución ingesta de líquidos.
  • Conducta alimentaria extraña.
  • Aislamiento social.
  • Ejercicio compulsivo.
  • Aumento de las horas de estudio o trabajo.
  • Disminución de las horas de sueño.
  • Pesarse compulsivamente y/o a diario.
  • Uso de  Laxantes, diuréticos.

 

Síntomas mentales y emocionales:

 

  • Trastorno severo de la imagen corporal.
  • Terror a subir de peso.
  • Negación total o parcial de la enfermedad.
  • Negación de sensaciones de hambre, sed o sueño.
  • Temor a perder el control.
  • Dificultad de concentración.
  • Desinterés e inapetencia sexual.
  • Desinterés por actividades lúdicas o recreativas.
  • Dificultad en reconocer sus emociones.
  • Síntomas depresivos y/o obsesivos.
  • Irritabilidad
  • Aislamiento social

 

Factores de riesgo para padecer anorexia

Como decíamos en un principio los cánones de belleza patriarcales provocan que ser mujer sea uno de los principales factores de riesgo de padecer un trastorno de la alimentación. Otro también muy importante es tener una edad entre los 13 y los 23 años, es decir, ser adolescente.

Otro de los principales factores que los y las profesionales de la salud señalan como factor de riesgo es hacer dieta. El 80% de los casos de anorexia comienza con una dieta para perder peso. La no consecución del peso ideal provoca una frustración en las mujeres ligada a la presión de los patrones de género por no ser lo suficientemente buenas ni lo suficientemente delgadas.

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Fuente Imagen: Unsplash Jennifer Burk

Las campañas de publicidad sexistas donde el cuerpo de las mujeres aparece cosificado y sexualizado en base a unos constructos sociales de la imagen son también factores de riesgo de la anorexia.

La exigencia de la estética patriarcal unida al culto de la delgadez crean unos cánones de belleza que las mujeres no somos capaces de alcanzar. Primero porque no son reales y segundo porque nuestros cuerpos son hermosos en todas sus formas y debemos amarnos a nosotras mismas tal como somos, sin negar ni un milímetro de nuestro cuerpo.

 

La anorexia y las redes sociales

Las redes sociales significan un agravante. La aparición del “ciberbullying” ataca la confianza de muchos niños y niñas, minando la confianza y la autoestima de los y las adolescentes. La presión social del colegio, y la comparativa entre el yo ideal y el yo real suponen unos factores socioculturales de riesgo para sufrir un trastorno de la alimentación.

En los últimos años, a los ya conocidos factores de riesgo, se le ha sumado uno más, la aparición de páginas que realizan apología a la anorexia. En estas páginas de internet se incita a tener anorexia, se habla de ellas como estilos de vida no como trastornos de la alimentación.

El contenido de estas páginas es muy peligroso porque se dan consejos de cómo ocultar la anorexia, se dan ánimos para continuar con la anorexia, se hacen “carreras en la pérdida de peso”, etc. En estas páginas se habla de apoyo para que las mujeres no se sientan solas en su trastorno y continúan hasta la meta que en muchas ocasiones supone la muerte.

Es necesario destruir estas páginas que tiene nombres como Ana o Mia, creando la falsa ilusión de amigas. Este video forma parte de una campaña para acabar con este tipo de páginas que hacen apología a la anorexia o la bulimia. Video Ana y Mia

 

La realidad de la anorexia en cifras

Según los datos oficiales del Instituto Nacional de Salud, la anorexia, es la tercera enfermedad crónica más común en las adolescentes, 10 de cada 100  chicos y chicas adolescentes y jóvenes padecen un trastorno de la alimentación.

La edad de inicio de la anorexia se sitúa entre los 13 y los 18 años, aunque actualmente se están detectando casos en niñas de entre 10 y 12 años.

Recalcamos que ser mujer es al factor de riesgo principal, 9 de cada 10 personas que sufren anorexia son mujeres.

Según la Asociación contra la Anorexia y Bulimia (ACAB) unas 26.000 chicas padecen este tipo de trastornos de la alimentación, esto supone el 6% de la población femenina joven. Las organizaciones estiman que en España entre el 1 y el 4% de los y las jóvenes padecen este tipo de trastornos de la alimentación, siendo más prevalentes entre las mujeres debido a la presión social y a la influencia de los irreales iconos de la belleza.

En los últimos años el número de chicos que padecen alguno de estos trastornos también va en aumento, aunque lejos de las tristes cifras que encontramos en mujeres.

Mientras los mandatos de género que impone la sociedad patriarcal sigan siendo discriminatorios para las mujeres las consecuencias derivadas de la violencia simbólica seguirán recayendo mayoritariamente sobre las mujeres.

Los datos son muy serios, de cada 10 chicas afectadas por trastornos de la alimentación: siete se recuperan, dos no se recuperan (sufren un trastorno crónico) y una muere.

La detección temprana de los síntomas es crucial para la recuperación total, las personas profesionales de la salud instan a las familias y los entornos cercanos a acudir directamente a profesionales de la psicología para no ralentizar el proceso de diagnóstico y recuperación.

La tasa de curación, afortunadamente, es de entre el 80 y el 90%.

 

Fuentes:

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