Flores de otro mundo

De la mano de la reconocida Icíar Bollaín presentamos Flores de otro mundo, una película que nos acerca a una España rural y anclada en el tiempo con progresos lentos para las urgencias de las mujeres. Cuando Internet no existía y para mantener relaciones amorosas simplemente se huía de la soledad montándose en un autobús, hacer la maleta y embarcarse en una aventura con esperanza y miedo a lo desconocido de un incierto futuro mejor.

En Flores de otro mundo la directora nos habla de dos temas principalmente: la inmigración y la soledad, ambas palabras que cruzan duramente la vida  de  las mujeres.

Título original: Flores de otro mundo

Directora: Icíar Bollaín

Año: 1999

Duración: 100 min.

País: España

Guión: Icíar Bollaín, Julio Llamazares

Música: Pascal Gaigne

Fotografía: Teo Delgado

Reparto: José Sancho, Lissete Mejía, Luis Tosar, Marilín Torres, Chete Lera, Elena Irureta,Amparo Valle, Rubén Ochandiano, Chiqui Fernández, Antonio de la Torre

Flores de otro mundo es una película inspirada en la caravana de mujeres que organizaron en 1985 los hombres de Plan, un pueblo del Pirineo oscense. Los solteros de Santa Eulalia, un pequeño pueblo afectado por la despoblación que sufren muchas zonas rurales, organizaron una fiesta con la que atraer mujeres como futuras esposas y para algunas más como futuras criadas que esposas. Algunos hombres tenían la esperanza de encontrar entre ellas a una persona con la que compartir su vida pero otros en cambios sus expectativas eran bien distintas. La soledad no afecta igual a hombres y mujeres, las mujeres se han visto y, a día de hoy, se ven obligadas en muchas ocasiones a prostituir su amor debido al mandato patriarcal. 

Participamos en tres parejas, en seis vidas, seis historias diferentes. Patricia, una dominicana, busca un hogar y una seguridad económica que su situación de inmigrante ilegal no le permite alcanzar en Madrid. Milady, una cubana de veinte años, sueña con recorrer el mundo como cualquier joven que sueña alto. Marirrosi, una bilbaína con casa y trabajo, vive en la más completa soledad, una soledad como la que comparten Alfonso, Damián y Carmelo, vecinos de Santa Eulalia, un pueblo sin mujeres casaderas ni futuro. 

Las historias de estas tres parejas pasarán por momentos difíciles y veremos cómo el machismo se hace presente en  todas ellas, ya que ellos tienen la condición de anfitriones y son ellas las forasteras, las que deben moldearse hasta un punto en el que dejarán de ser ellas mismas por el anhelo de conseguir el amor, la nacionalidad o una estabilidad económica para sacar adelante a sus hijos o hijas.

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