El sexo sentido

Visibilidad transgénero y transexual

El sexo sentido, un documental emitido en Documentos TV por RTVE, es un importante ejercicio de visibilización de las personas transgénero y transexuales, de sus experiencias vivenciales y de los tortuosos procesos por los que han tenido que pasar para que la sociedad y las autoridades pertinentes se hicieran eco de sus legítimas peticiones.

Gracias a todas aquellas personas, hombres y mujeres, adolescentes, padres y madres que a través de sus testimonios y gracias a sus luchas permiten poco a poco la visibilización de otras formas de vivir, sentir, entender el género y la identidad sexual.

Pero por otro lado también creemos necesaria la crítica, no solo al documental sino a la forma en que la sociedad está entendiendo y enfocando las diferentes identidades y orientaciones sexuales.

Desde diferentes colectivos se está poniendo el foco en la forma binaria de entender el género, parece que la sociedad no se siente cómoda si no puede encasillar en hombre o mujer obviando de esta forma la diferentes posiciones que muchas personas tienen respecto a su género.

Resulta insultante, en muchas ocasiones, tener que pasar unos test científicos que prueben si realmente te han asignado un género equivocado. ¿Sabe más la ciencia que nuestra propia experiencia sobre cómo nos sentimos?

Otro tema que nos preocupa como feministas, como mujeres individuas que pertenecemos al mundo, es la derivación hacia lo quirúrgico. Quizá si no viviéramos en un mundo tan sexista, tan misógino y tan discriminatorio hacia todo lo que no es como lo que es considerado normal, no necesitaríamos modificar artificialmente nuestro cuerpo, viviendo nuestra propia condición sexual en paz.

Título original: El sexo sentido

Director: Manuel Armán

Año: 2014

Duración: 57 min.

País: España

Guión: Concha Inza

A través de testimonios de niñas y niños trans, de sus familias, de adolescentes trans y de profesionales de la medicina, la psicología y la cirugía plástica, el sexo sentido aborda las teorías transgénero, la teoría queer y la forma en que la sociedad se adapta, extremadamente despacio, a las nuevas formas de entender el género.

El sexo sentido también aborda los problemas médicos, sociales y legales a los que las familias de estos niños y niñas trans tienen que enfrentarse.

Estas son las historias y sus protagonistas:

Ariel es una niña de cinco años, que vive en Alcalá de los Gazules. Hija de padre gitano, nació biológicamente niño, a los dos años ya empezó a decir que era una niña, a preguntarse por qué tenía “eso” y a amenazar con mutilar sus genitales. El verano pasado hizo la transición y ya es tratada como una niña en todo su entorno familiar, social y escolar. De niño introvertido ha pasado a ser una niña feliz.

Patri tiene once años. Vive en Benasque con sus padres y su hermana. Nació con genitales femeninos pero, desde que estaba en infantil, explicaba a sus amigos que él era un chico en su cabeza y así ha vivido toda su infancia. Baloncesto, judo, snowboard o quads, Patri practica todos los deportes a su alcance. Ha sido un niño, sin más, pero ahora observa con angustia los primeros cambios femeninos en su cuerpo.

Eli, tiene nueve años. Vive en Madrid. A los dos años empezó a adoptar roles de niña a pesar de ser un niño biológico, y a los tres ya se preguntaba por su pecho y a decir que “se quería cortar la colita”. Desde los seis años vive con identidad femenina y está contenta con su existencia pero siempre con miedo sobre el futuro. “¿A qué años me saldrá la barba?”, pregunta de vez en cuando.

Edurne, tiene 17 años. Vive en Barcelona. Fue la primera adolescente tratada con inhibidores hormonales, por lo que su cuerpo nunca llegó a desarrollar como el de un chico. Ya se ha puesto pecho y espera con impaciencia cumplir los 18 años para entrar en la lista de espera quirúrgica de reasignación de sexo. Todavía en toda su documentación figura su nombre de chico. Le quedan unos meses para poder cambiarlo.

Alejandro, 25 años. Vive en Madrid. Ha pasado parte de su vida por una chica lesbiana pero él sabía que esa no era su auténtica identidad. Hace pocos meses ha dado el primer paso para iniciar el proceso de cambio físico. Superada la fase psicológica y psiquiátrica, el endocrino le prescribirá la hormonación con testosterona y su cuerpo empezará a cambiar. Por fin le verán como él se siente: como un chico.

Leo, 21 años. Vive en Madrid. De pequeño rezaba para que su cuerpo cambiase y se convirtiese en el de un chico. Ya se ha hecho la mastectomía y está hormonándose con testosterona. Aunque su aspecto es totalmente masculino, todavía tiene la documentación con nombre de mujer. Ha acabado Psicología y ha hecho un trabajo de fin de grado sobre incidencia de suicidios en población transexual.

Fuentes:

Crítica:

Documental completo:

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