Pensamientos negativos que nos atan

2 May, 2017 | Artículos, Buen Amor, Educación Emocional, Empoderamiento

La persona dependiente emocionalmente acarrea una serie de carencias afectivas que intenta solucionar equivocadamente a través de la pareja, en lugar de dentro de sí misma. Siente la necesidad continúa de la presencia de su pareja, exige y busca en la otra persona un amor incondicional del que personalmente carece hacia sí misma.

Podría decirse que la persona dependiente no quiere a su pareja, sino que la necesita para cubrir esas necesidades emocionales.

Esta necesidad y no Buen amor, se evidencia también cuando se produce una ruptura de pareja. Por un lado, la persona dependiente padece una especie de síndrome de abstinencia, sufre, añora de modo desmedido; sin embargo, si conoce a otra persona con las características que cree necesitar, la ex-pareja deja de existir, en estos casos el periodo de duelo que suele darse tras las relaciones no es tal.

Una autoestima negativa en el amor es una de las principales razones para que aparezcan problemas de dependencia, inseguridad y rechazo. Es necesaria una autoestima positiva para poder vivir de un modo más saludable, pleno y feliz.

“La dependencia emocional es la necesidad excesiva de tipo amoroso que una persona siente hacia otra, generalmente en el contexto de una relación de pareja, y la tendencia de dicha persona a establecer en su vida este tipo de comportamiento. Dos aspectos característicos emergen de esta aseveración: en primer lugar, que la necesidad es excesiva y que por tanto no se reduce a la propia de una relación amorosa; en segundo lugar, que dicha necesidad es de carácter afectivo y no de otro tipo.”

 

Jorge Castelló Blasco, Psicólogo

“Cuando las mujeres crecemos bajo condicionamientos psicosociales que tienden a instalarnos en la dependencia, crece en nosotras el fantasma del abandono. Hay mujeres independientes en muchas áreas de su desarrollo personal y laboral pero con un miedo ancestral al desamor o abandono.”

 

Clara Coria

4 Pensamientos que llevan a la dependencia emocional

Los pensamientos que exponemos a continuación son creencias falsas a las cuales en ocasiones nos aferramos y nos impiden dejar un amor que no es sano o bueno o que no nos posibilita seguir creciendo y evolucionando en el proceso de convertirnos en personas.

Aprender a estar en soledad, en paz en nuestra propia compañía, amándonos, es la base para poder estar con otras personas y compartir lo que somos.

“Hay cosas en la vida que jamás aprenderemos si no estamos en soledad, hay cosas en la vida que jamás aprenderemos si no estamos en vínculo con otra persona”

Sabernos llenas de amor hacia nosotras mismas es lo que nos permite SER EN CONTACTO, ofreciendo a las otras personas lo que somos capaces de generar desde dentro, desde la fuente interna de amor hacia nuestra propia existencia.

 

“No puedo vivir sin él o ella”

Este pensamiento tan recurrente en el desamor y en relaciones no sanas denota falta de autoestima en quien lo piensa y en quien sostiene una relación pensando que la otra persona no puede vivir sin ella. Podremos recuperarnos y vivir sin la otra persona siempre y cuando no hayamos empezado a pivotar alrededor de su vida poniéndola en el centro de nuestro mundo, y si es así nuestra tarea empieza por ponernos en el centro de nuestra vida.

Las rupturas conllevan un duelo que ha de vivirse, ha de experimentarse el dolor a la perdida de lo que ya no estará con tal presencia. Traspasar el duelo para poder volver a ser en contacto, para poder volver a amar sin cargas ni condicionantes que manchen y dificulten nuevas experiencias amorosas. 

 

“Nunca encontraré otra persona igual”

Creencia cierta pero mal interpretada. Es cierto que no encontraremos a otra persona igual porque cada ser es único e irrepetible pero la cuestión se vuelve sufriente cuando pensamos que solo en compañía de esa persona podremos compartir nuestra felicidad. No existe nadie más imprescindible para nuestra vida que nosotras mismas y nosotros mismos.

Hemos de poner de nuestra parte para construir relaciones desde el Buen Amor, desde el respeto y la comunicación a las personas con las que interactuamos y creamos afectos. Hemos de saber entender e incorporar los límites que nos ponen las demás personas, así como hemos de saber sostener los límites y los NOES que necesitamos poner a las personas para que las relaciones sean dignas de ser conservadas.

 

“Creo que ya no me quiere”

No se puede vivir en la incertidumbre y en la desconfianza. Si nos lo cuestionamos, cuanto antes resolvamos la duda mejor. Si no nos quieren, es el momento de irse. Y si nos quieren, tenemos que trabajar en descubrir qué nos lleva a cuestionárnoslo, de dónde surge la duda, la inseguridad: ¿De nosotras/os? ¿De algún comportamiento o palabras de nuestra pareja? ¿Es ilusión nuestra? Es necesario analizar las preguntas y hallar las respuestas para poder tener una relación sana desde la confianza.

 

“Necesita alguien mejor que yo”

Si nos menospreciamos, y nos restamos valor, ese valor que es nuestro y de nadie más, no podremos estar bien junto a alguien. Si nuestra autoestima es negativa pensaremos que nuestra pareja es superior y que prácticamente nos está haciendo un favor estando con nosotras/os. Esto es un reflejo de nuestra falta de amor propio, ingrediente fundamental para el buen amor. Y, en el caso de que alguien estuviera con nosotras por pena o por hacernos un favor, es momento de irse de su lado porque uno de las dos partes ha de tomar la decisión de poner fin a lo que no florecerá hacia un buen lugar.

 

Autonomía propia para superar la dependencia

Frente a la dependencia emocional se encuentra la autonomía emocional, esto es la capacidad de ser, pensar, sentir y decidir por una o uno mismo con seguridad y una gestión emocional adecuada. Esta madurez emocional nos aleja del miedo a la soledad, del temor al abandono, nos permite disfrutar en soledad y en compañía.

Si logramos ser personas autónomas emocionalmente nuestras relaciones no serán de dependencia y nuestro bienestar, amor propio y felicidad no dependerán de otra persona. Viviremos desde nuestro centro compartiendo verdaderamente aquello que somos.

Esta autonomía no excluye la empatía en la pareja, la creación de proyectos en común, los acuerdos desde el respeto mutuo, la intimidad profunda, configurando relaciones más sanas, estables y seguras desde un nosotros consecuencia de un buen hacer en relación.

“Tener pareja no es SER PAREJA”

Es importante compartir tiempos y espacios con la pareja, y es igual de importante tener tiempos y espacios individuales, siempre equilibradamente.

 

Dependencia y Autonomía en las mujeres

La dependencia emocional se da tanto en mujeres como en hombres, aunque aún sigue siendo más frecuente en las mujeres. El origen está en el sistema patriarcal en que hemos sido y somos educadas, que nos enseña a ser por y para las demás personas, esa educación que nos dice que solo somos buenas si anteponemos las necesidades ajenas a las propias y que, finalmente, en numerosas ocasiones nos lleva a confundir amor con servilismo.

“Yo te quiero libre,

libre de verdad,

libre como el sueño

de la libertad”

Silvio Rodriguez

En la actualidad, a pesar de los pasos que hemos dado individual y colectivamente las mujeres, teniendo cada vez más presencia en ámbitos de los que tradicionalmente éramos excluidas como el profesional, el político, económico, etc., seguimos arrastrando cargas de esa educación, por ejemplo las dobles jornadas, el ser las principales responsables de la conciliación de la vida profesional y familiar.

A pesar de los lastres que arrastramos, intentamos dedicar más tiempo para nosotras mismas y ser más libres en lo funcional, pero al mismo tiempo muchas veces sentimos que necesitamos a otra persona, un amor que nos “complete”, porque subyace en nosotras la creencia en un amor romántico, la espera de una persona que nos de la felicidad, cuando la realidad es que nadie puede dar la felicidad a otra persona y nadie nos va a completar porque ya somos seres enteros.

En el proceso de construcción de autonomía, las mujeres debemos mirarnos en relación con los roles y estereotipos de género, identificarlos y comprender su influencia en quiénes somos. Esta adquisición de autonomía nos empoderará, nos permitirá reconstruirnos con consciencia y ser quién queramos ser para poder también ser en contacto.

“La mujeres sienten como que requirieran de una aprobación para hacer las cosas, debemos liderar, tomar las riendas y cambiar eso.”

“Si no es por ti, ¿por quién? Si no es ahora ¿cuándo?”

 

Emma Watson, Actriz británica. Embajadora de buena voluntad de ONU Mujeres

 

Referencias:

  • Riso, Walter. Guía práctica para vencer la dependencia emocional. Editorial Phronesis, 2013.
  • Castelló Blasco, Jorge. Tratamiento de la dependencia emocional en la mujer.
  • Sánchez Herrero, Miriam. Apego En La Infancia Y Apego Adulto. (2011)
  • Mariela Michelena “Me cuesta tanto olvidarte

Ni contigo ni sin ti y el peso del amor romántico

La indecisión crónica en el amor, como en cualquier otra cuestión, genera malestar, estrés, frustración en la persona que duda y en la pareja. Vivir la indecisión de la persona a la que amamos nos mantiene en un estado de desazón e inquietud, de alerta, que nos impide disfrutar de la relación, del amor, nos resta energía y motivación en todas las áreas de nuestra vida ya que significa estar sosteniendo una realidad que no deseamos y obstaculiza nuestro crecimiento en el resto de ámbitos de la vida.

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