El silencio nos conecta con nuestro ser gracias a sus beneficios

12 Abr, 2019Artículos

El silencio nos conecta con nuestro ser, pero hemos normalizado tanto el ruido mental y ambiental, que ya no nos escuchamos. ¡Sí, has leído bien, es-cu-char-nos! Cuántas veces pasamos desapercibidas las necesidades emocionales porque no somos capaces de poner atención a nuestros llamados interiores.

«El ruido innecesario es la falta de atención más cruel que se le puede infligir a una persona, ya esté sana o enferma»  Florence Nightingale

Se habla de “silencios incómodos”, incluso hay quien le teme al silencio. Pero por qué este gran desconocido desagrada tanto y a qué nos referimos en realidad cuando hablamos de él.  

Nuestra cultura nos insiste en la importancia de cuidar el cuerpo, sin embargo, no se nos enseña a cuidar nuestra mente, nuestras emociones y sentimientos. Parte de este autocuidado ante las enfermedades depende del silencio.

Al permitirnos conectar y re-conectar con nuestro ser, el silencio aporta múltiples beneficios para nuestra salud. Por ejemplo, refuerza el sistema inmunológico, ayuda a recargar energías, equilibra las hormonas, reduce el dolor y alivia la ansiedad y el estrés.

La bióloga Imke Kirste, de la Universidad de Duke, ha descubierto que el silencio nos hace más inteligentes, pues abre espacio para la memoria y los sentidos.

Desde la ciencia se confirma la antigua noción de que el ruido lastima, lacera, perturba, enferma, impidiendo cultivar el espíritu, de tal manera que el ruido ha llegado a ser sinónimo del estrés.

Nos quejamos de estrés todo el tiempo, pues parece que quisiéramos prolongar nuestro presente, en lugar de disfrutarlo. Esa sensación de carencia, por la falta de algo que no sabemos bien qué es, ocurre por un exceso de estímulos que debilitan nuestra capacidad de ser felices con lo que tenemos. Ese algo que nos falta es silencio.

El silencio surge no sólo en momentos de soledad, sino también en compañía. Además, el silencio es uno de los consejeros más neutrales que podemos tener. Incluso se dice que las decisiones más difíciles se “consultan con la almohada”, pues relacionamos los momentos de silencio, con el descanso y el sueño.

Lo que el silencio no es

Aún con sus múltiples beneficios, el silencio sigue siendo un gran aliado y una compañía ignorada de la que poco sabemos.

Por ejemplo, se piensa en el silencio como algo triste cuando no lo es. Si alguien muere se hace un minuto de silencio, incluso si en alguna situación se hace el silencio, la gente se pregunta ¿por qué tan callados y calladas, quién se ha muerto?

El silencio tampoco es la ausencia de ruido exterior. Por el contrario, el silencio es algo que emana de cada persona, y nos permite precisamente, escuchar los sonidos del entorno, seleccionarlos o ignorarlos cuando éstos nos afectan.

Como muestra de ello, solemos referirnos a los ambientes naturales, como el monte o el mar, como espacios alejados del ruido, espacios tranquilos y silenciosos. Sin embargo hay muchos sonidos que nos regala la naturaleza. ¿Entonces por qué asociamos esa tranquilidad con el silencio?

Precisamente, porque la experiencia de silencio en realidad está más asociada con la armonía que con la ausencia de ruido.

El silencio tampoco es la mente en blanco, pues por el contrario, nos permite conectar con nuestros pensamientos, emociones, y cuerpo.

El silencio no es vacío, ni oscuridad, ni ausencia, pues también puede ser luz, aroma, incluso un sonido.

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Entonces ¿Qué es el silencio?

La distracciones exteriores muchas veces nos distraen de nuestro yo interior. Cuando una persona piensa o habla mucho, se desgasta emocionalmente y se estresa.

En estas circunstancias, las personas suelen recurrir a la meditación, pero ésta no es un placebo para recuperar el silencio, sino más bien, un proceso. Si la persona está muy inquieta, será más difícil sentir el silencio interior, a causa del ruido exterior y viceversa.

Como un primer paso dentro de este proceso, se recomienda caminar regularmente y tener alguna actividad física para entrar en contacto con nuestro cuerpo. Para reconocernos. La escritura creativa también es una actividad que nos ayuda a entrar en contacto con nosotras mismas, con nuestro cuerpo y con nuestras emociones.

El silencio nos aporta serenidad. Por ello el silencio está asociado a la relajación y a la meditación. Esta serenidad nos ayuda a vivir de manera más humana, a despojarnos de los agobios y de la ansiedad. A mirar con otros ojos.

El silencio también brinda estrategias para entrenar la calma, pues muchas veces actuamos de forma impulsiva y terminamos siendo presas de nuestras acciones y nuestras emociones. Después nos lamentamos y nos culpabilizamos. Así se hace un círculo vicioso que nunca termina.

Relajar el ritmo vital y hacer conscientes los actos automáticos de la vida cotidiana, como lavarse los dientes, cepillarse el cabello, abrir y cerrar la ventana, nos devuelve la calma, y por tanto, nos aproxima al silencio.

La meditación como herramienta para el silencio

La meditación es una práctica milenaria que nos enseña a generar un estado mental de silencio, de manera que fluyan el bienestar y la serenidad.

El mindfulness es una técnica habitual de meditación que nos permite alcanzar ese estado de atención plena en el aquí y el ahora.

Cuando estamos en silencio, generamos nuevas condiciones mentales para ser menos vulnerables a las sugestiones de nuestros pensamientos, especialmente si son negativos u obsesivos.

Los efectos y beneficios de la meditación:

  • Nos sitúa en el aquí y en el ahora, cuando alguien medita está realmente en el presente.

  • Nos enseña a percibir sin la obsesión constante de perseguir objetivos.

  • Genera un estado de calma mental no alcanzable por ningún otro procedimiento de trabajo mental.

  • El silencio mental generado durante la meditación produce unas condiciones de calma profunda lo que supone un alivio a los estados de estrés o ansiedad.

  • Amplía el horizonte para ver aspectos hasta ahora no descubiertos y percibir múltiples posibilidades creativas para solucionar nuestros problemas.

  • Nos enseña a dejarnos fluir, a distinguir nuestras posibilidades de control en diversas situaciones de la vida.

  • La meditación es autoconocimiento, por tanto nos permite integrar las emociones y comprender nuestro mundo interior.

  • Nos permite interiorizar en nuestras contradicciones, generando un estado mental de flexibilidad y tolerancia a los diferentes estados, vivencias o planteamientos mentales.

  • La meditación desarrolla la capacidad de atención y autoconciencia personal.

El silencio es casi tan indispensable para nuestra mente, como el oxígeno para nuestros pulmones.

Brindarnos la posibilidad de experimentar el sabor que proporciona el contemplar cómo se funden el tiempo, el espacio y la noción de nosotras mismas para descubrir nuestra auténtica y común naturaleza, es el mejor regalo que nos ofrece el silencio.

«Sólo el silencio nos permite encontrar la paz que da el entendimiento»

Talleres de Mindfulness

La práctica de la meditación es sencilla y accesible para cualquier persona, independientemente de su condición física y sin necesidad de creencias religiosas. Miriam Herbon imparte talleres de Mindfulness en Bilbao y consultas individuales así como en toda Euskadi en los que podrás aprender y/o practicar la meditación y mejorar con ello tu calidad de vida emocional.

 

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