El color juega un papel extremadamente importante en nuestra vida diaria. Puede afectar el pensamiento, las acciones y las reacciones de nuestro cuerpo. ¿Pero cómo afecta exactamente el color de la comida al apetito? Vamos a desvelar las estrategias que usan las compañías para a través del color, darnos hambre y ganas de comprar productos que en su mayoría son alimentos procesados disfrazados de alimentos naturales.

Uno de los factores más importantes que influyen en la elección de los alimentos es su aspecto. El color es a menudo el primer elemento que observamos en cualquier producto alimenticio. Nuestras papilas gustativas desempeñan un papel importante en la identificación de los principales grupos de sabores, que son dulces, agrios, amargos y salados.  

Como se suele decir “comemos con los ojos” antes siquiera de que nuestras papilas adquieran el sentido del gusto a través del alimento, ya hemos enviado señales a nuestro cerebro para interpretar el sabor a través de nuestros ojos. Esto predetermina el sabor y la calidad de los alimentos que vamos a comer independientemente de la realidad. Como podemos ver en este y en otros experimentos, el color afecta al sabor de un producto que sabe a un sabor exactamente independientemente de su aspecto. En este experimento han usado gelatina del mismo sabor pero que a las personas que lo prueban les sabe distinto por su color. 

El color entonces, podría decirse que envía mensajes subliminales al cerebro, razón por la cual las empresas dedican mucho tiempo a elegir los colores correctos al diseñar sus productos. Las empresas se basan en la psicología del color, que es el estudio de los matices y colores y cómo afectan al comportamiento humano. El color influye en las percepciones de datos que no podemos saber como por ejemplo, el sabor de los alimentos que aún no hemos probado. Los colores también pueden mejorar el estado de ánimo una persona; sin embargo, es importante recordar que estos efectos difieren entre las personas. Factores como el género, la edad y la cultura pueden influir en la forma en que una persona percibe el color. 

Se ha descubierto que el ochenta por ciento de nuestra impresión o juicio de una comida se realiza mediante la vista. Por lo tanto, el color tiene un gran impacto en el atractivo de los diferentes alimentos. Cuando una persona ve comida, las neuronas se activan inmediatamente en el hipotálamo, que es el comienzo de una larga cadena de liberación hormonal en el cuerpo humano.

Los estudios realizados con personas que comen alimentos en la oscuridad han dado como resultado que las personas no disfrutan tanto de los alimentos debido a la ausencia de la apariencia de los mismos. Incluso algunas personas se han negado a probar los alimentos debido a su apariencia y color. El color tiene tanta importancia que según la revista científica Consumer Research las personas consumidoras son influenciadas de tal manera por el color que le dan más importancia a ese aspecto que a la calidad o al precio del producto. 

Colores que reducen el apetito

Azul

Varios estudios han descubierto que el azul es uno de los supresores del apetito en el espectro de colores. Muchas dietas milagro que tienen como objetivo la pérdida de peso sugieren el uso de platos azules para comer porque se come menos comida debido a la naturaleza del color. El uso de luces azules en los comedores es utilizado para un menor consumo de alimentos. ¿Por qué el azul reduce el apetito? La razón es la relativa ausencia del color azul en la naturaleza. La mayoría de las verduras que comemos son verdes o rojas y la mayoría de la carne es roja. Aparte de los arándanos, no es fácil encontrar el azul como color natural. Esto provoca que el color azul no tenga una respuesta automática hacia nuestro apetito. 

Otra razón por la que el azul es un supresor del apetito es por nuestra naturaleza primaria. Cuando buscábamos comida, las personas que nos precedían solían evitar comer objetos de color negro, púrpura o azul porque estos colores eran una señal de comida potencialmente venenosa o en mal estado.

Los fondos azul y turquesa se utilizan a menudo en los restaurantes ya que hacen que las carnes y otros alimentos rojos se vean más brillantes. Los fondos de turquesa también pueden dar una sensación de mayor comodidad, ya que las habitaciones pintadas de turquesa parecen más espaciosas.

Gris

El color gris generalmente aleja a las personas de la comida debido a que lo asocian con el moho o alimentos en mal estado en general. 

En realidad, muchos alimentos procesados son grises pero se les suele agregar color para compensar la pérdida de color que resulta de la exposición de los alimentos a la luz, el aire y otras condiciones. Un ejemplo de ello es el helado de fresa que sería incoloro si no se le agrega el color rosado de los alimentos. Muchos caramelos también son de colores diferentes por la misma razón. 

Negro

El color negro se utiliza para hacer que el apetito de una persona disminuya. Aunque puede ser un color elegante para vestir, a la hora de comer puede trasmitir que el alimento está en mal estado o quemado.

Marrón

El color marrón es otro color oscuro que tiende a hacer que las personas no sienta mucha hambre. El marrón nos recuerda a  los alimentos que se han quemado en exceso. Aunque en el marketing se usa este color en los envoltorios para asociar los productos con la ecología o lo natural.

Colores que dan hambre

Verde

El color verde es un color que se asocia con lo saludable. Las ensaladas están llenas de alimentos verdes y las verduras que son tan importantes para nuestra salud, también son verdes en su mayoría. En algunas culturas este color se asocia con la abundancia y de ahí que se asocie dinero (los billetes) con el verde.  

Naranja

El color naranja estimula el cerebro, lo que aumenta la actividad mental y a menudo provoca una sensación de hambre. Muchos alimentos saludables son de color naranja; calabaza, zanahorias, naranjas y calabazas, por nombrar sólo algunos. El naranja es un color que hace que la gente se sienta bienvenida y a gusto, lo que nos invita a comer.

Rojo y amarillo

El color rojo y el amarillo según varios estudios al ser colores considerados cálidos, aumentan la presión arterial, la frecuencia cardíaca y hace que el hambre sea más frecuente. Es por eso que la mayoría de las cadenas de comidas basura tienen un logo de color rojo o amarillo que usan en sus productos. De hecho, la combinación de ambos colores nos da la sensación de más hambre y esto se llama el efecto “mostaza y ketchup”.

Blanco

La mayoría de los restaurantes usan platos de colores claros ya que hacen que la comida se vea más fresca y apetitosa en el contraste de colores.

Por otro lado, este color se asocia con la inocencia, limpieza y la pureza. Esto hace que tu cerebro se despreocupe ya que el color no le llama la atención y puede provocarnos comer en exceso y sin atención. 

Usa la psicología de los colores a tu favor

La combinación del color de los alimentos y del ambiente en el que se comen puede ser el factor decisivo para que disfrutemos o no de nuestra comida. En la Alimentación Consciente se invita a comer en platos de diferentes tamaños y colores para hacer de cada comida una experiencia única y diferente.

También hay que destacar que los diferentes colores también tienden a sugerir diferentes temperaturas. Por ejemplo, el verde, el azul y el violeta se consideran colores fríos, mientras que el rojo, el amarillo y el naranja se consideran colores cálidos. A la hora de diseñar o elegir donde vamos a comer hay que tener en cuenta también estos efectos.

El conocimiento es poder por eso te invitamos dentro de una Alimentación Consciente a que uses la psicología del color con alimentos beneficiosos para la salud que quizás no te motivan mucho pero que hay que comer como la verdura. 

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