Dietarquía: la tiranía de las dietas

31 May, 2019Alimentación Consciente, Artículos

Si comer se ha vuelto una decisión aparentemente ajena a tu voluntad, si tu conducta alimenticia no surge de la autoescucha y el autocuidado, si te sometes a dietas rigurosas todo el tiempo debido a la obsesión por comer sano y estar delgada, es posible que la dietarquía o tiranía de las dietas estén perjudicando tu salud y dominando tu vida.

Aunque la dietarquía o tiranía de las dietas se ha extendido en el ámbito de la alimentación consciente como un término que hace referencia a los mitos que condicionan lo que comemos, aquí queremos dar un giro a este concepto para hablar de cómo las dietas se instalan en nuestra rutina para dictarnos lo que podemos o no comer y de qué manera debemos hacerlo y cuando.

¿La dieta es una tortura?

Cuando hablamos de dietas, lo primero que nos viene a la mente es un régimen de alimentación riguroso cuya única finalidad es hacernos perder peso, en lugar de pensar en el significado real de esta palabra, que se refiere, como ya hemos explicado en este blog de alimentación consciente y educación, al conjunto de sustancias que elegimos como alimento para proveernos de nutrientes.

Es fácil darnos cuenta de que la idea que tenemos de dietas posee una carga negativa. Pero no, la dieta no es un castigo. La dieta es nuestro plan de alimentación que viene determinado por una serie de factores culturales, económicos, y por supuesto físicos y emocionales.

La alimentación es una necesidad fisiológica y cada organismo posee una sabiduría natural para hacernos saber cuándo necesitamos tal o cual nutriente. Por tanto, es lógico que someterse a dietas absurdas y demasiado estrictas sea un tormento para cualquier persona, porque hace que nuestra relación con la comida parezca una tortura, más que un beneficio y una tarea mecánica y carente de intuición y criterio personal.

Todo comienza en el momento en que el miedo a ganar peso, independientemente de la figura física que tengamos, nos hace recurrir a formas de alimentación poco o nada saludables, obligandonos a comer todo light, que sólo nos dejan déficit de nutrientes y un malestar emocional constante.

Esto ocurre, precisamente porque una de las sensaciones en las que se basa nuestra relación con la comida, es el placer, y todo lo que sea privación o sacrificio, como lo hacen las denominadas dietas milagro o adelgazantes, nos hace terminar menospreciando el acto de comer o verlo como algo traumático e incluso vergonzoso.

dietarquía o tiranía de las dietas alimentación consciente dietas bilbao miriam herbon

Las consecuencias de las dietas en nuestra salud mental, física y emocional

Tras la divulgación del más reciente estudio sobre la Carga Global de Enfermedades, difundido por la revista médica The Lancet, donde se asocia 1 de cada 5 muertes en el mundo con la mala alimentación, debemos pensar qué estamos haciendo para contribuir a disminuir estas estadísticas.

Los malos hábitos en la alimentación que más muertes ocasionan, según este estudio, son el consumo excesivo de sal, la ausencia en la dieta los alimentos ricos en fibra, así como el bajo consumo de frutas y vegetales. Pero también, el consumo de alimentos azucarados y de grasas trans.

Además de estos malos hábitos, hemos dicho que someternos a dietas estrictas nos induce a eliminar ciertos nutrientes indispensables. Y ya sabemos que al intentar perder peso o adelgazar con estas medidas, perdemos en salud y en confianza.

Cuando hablamos de dietas que afectan al organismo hablamos de mala nutrición, ya sea por déficit de macronutrientes o por desequilibrio. Una vez que alguien llega a este nivel, se presenta el bajo peso asociado a enfermedades.

Las personas que se someten a dietas de moda, milagrosas y rigurosas para bajar de peso, pocas veces recurren a personas especialistas que les asesoren. Si consiguen bajar de peso se sienten felices, pero al cuerpo le llega el momento en que no da más, y llega el efecto rebote.

Dietarquía vs Alimentación Consciente

Como hemos explicado, la dieta es un conjunto de sustancias que elegimos para alimentarnos, por tanto es la combinación de los elementos que integran tal o cual dieta lo que nos engorda (o no).

Podemos decir entonces que todas las personas sin excepción, hacemos dieta, pues todas debemos comer para sobrevivir.

Significa también que un determinado alimento o determinados nutrientes no pueden ser calificados de mejores o peores, diciendo que nos hacen subir de peso o que no son saludables.

Una vez que hemos hecho referencia a algunas manifestaciones de la dietarquía, podemos afirmar que la dietarquía nos impide una alimentación consciente la cual nos enseña a comer de manera saludable, a mejorar nuestra relación con la comida, a entender qué estamos comiendo y por qué, a elegir los alimentos más adecuados para tener mayor bienestar físico y emocional.

En el régimen de la dietarquía, valga la comparación, la norma enseña que debemos proveernos de comida, y contrariamente, nos impone alejarnos de ella.

La dietarquía acapara nuestras decisiones y se va imponiendo en nuestro estilo de vida, acompañada de estereotipos de belleza irreales para ejercer presión.

Es momento para detenernos a pensar que cualquier edad y momento vital de nuestra vida, tiene su belleza propia, muy particular y única, y nunca es tarde para aprender a apreciarla y reconocerla en cada persona.

Es posible dejar de asociar la comida con lo prohibido. Es posible mirarnos al espejo sin sentir angustia o frustración. Es posible liberarnos de la tiranía del ideal físico. Es posible despojarnos del dominio de las dietas. Y es posible otorgar un lugar justo a la alimentación en nuestras vidas honrando la vida que sucede dentro de cada cuerpo,cada ser humano.

«Te invitamos a no llenar el estómago, sino a nutrir tu vida con compasión »

Talleres de Alimentación Consciente

A través de la atención y experimentación que practicaremos en los talleres de Alimentación Consciente aprenderás a tener una relación sana con la comida y a sentirte feliz en tu cuerpo.

Más información >

Pin It on Pinterest