El analfabetismo que anula y mata

8 Sep, 2016 | Artículos, Derechos Humanos, Empoderamiento, Feminismos, Violencia contra las mujeres

Parece surrealista tenerse que poner una a escribir sobre el derecho a la alfabetización de todas las personas en el mundo, como si no fuese algo evidente, una realidad que debería estar ya funcionando a pleno derecho para todas y todos.

Pero la terrible verdad es que no es así, y lo sabemos. Y, en concreto, no lo es, una vez más, para las niñas y mujeres de todo el planeta que son siempre las desfavorecidas, las perjudicadas, las violentadas, las más privadas de cualquier derecho humano.

Por eso reivindicamos el derecho a la alfabetización y educación de todas las personas sin límites, sin condiciones. Porque es la única manera de acabar con el analfabetismo que anula y mata cualquier posibilidad de ser y actuar sin límites en este mundo.

 

La realidad del analfabetismo en cifras

Hace 50 años, la UNESCO proclamó oficialmente el 8 de septiembre como Día Internacional de la Alfabetización, a fin de movilizar a la comunidad internacional y fomentar la alfabetización como instrumento para empoderar a las personas, las comunidades y las sociedades.

Todavía hoy, las cifras mundiales sobre analfabetismo son demoledoras. Alrededor de 907 millones de personas en el mundo son analfabetas de las cuales más del 60% son mujeres, lo que supone dos tercios del total.

Si más del 60% de las mujeres en todo el mundo son privadas de su derecho a la educación, no solo se está vulnerando el artículo 13 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas, sino que además se está realizando, con el beneplácito del mundo, una subordinación de las mujeres con respecto a los hombres que perpetúa la discriminación de género y la falta de oportunidades para una vida digna.

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Fuente: UNESCO

En las niñas y niños menores, la tasa de analfabetismo supera los 90 millones, de las cuales más de la mitad son niñas. Niñas que dentro de unos años serán adolescentes y después mujeres adultas con muchas más dificultades para ser independientes y funcionar en el mundo porque no podrán acceder a un mercado laboral fácilmente sino que accederán a un mercado precario e invisibilizado o directamente explotado.

Estas personas no tendrán la independencia económica básica para la libertad y el empoderamiento que todo ser humano se merece solo por estar vivo. Son jóvenes abocadas a tener que luchar mucho más y con más obstáculos de los soportables para poder tomar sus propias decisiones con respecto a sus vidas, a sus cuerpos, que serán obligadas a casarse a edades tempranas con la excusa de la engañosa protección del hombre al proporcionarle un hogar y un alimento a cambio de ser esclavas de sus voluntades.

Todas estas niñas pueden acabar siendo utilizadas como esclavas sexuales, que no podrán defenderse pues no conocen sus derechos, o mujeres que serán obligadas a encargarse gratuitamente de los cuidados de los y las demás porque la sociedad patriarcal dice que están destinadas a ello, que nacieron para ello con la mentira de que se les da mejor que a los hombres, que es su naturaleza como mujeres.

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Imagen: Visita de Miriam Herbón a una escuela mixta en Camboya

Existen, además, en el mundo casi 60 millones de niñas y niños en edad escolar que no van a la escuela, principalmente en las regiones donde actualmente hay un conflicto armado.

El 80% de la tasa de personas analfabetas y principalmente mujeres analfabetas, se encuentra concentrada en África subsahariana y Asia meridional. Regiones cuya población ha visto saqueados sus recursos sistemáticamente, utilizados como mano de obra barata (mano esclava, en muchas ocasiones). Este expolio de sus recursos y sometimiento económico por parte de los países occidentales necesitaba, por supuesto, de una sociedad desorganizada, analfabeta y que no luchará por impedir el enriquecimiento a su costa.

“Un niño, un profesor, un libro y una pluma pueden cambiar el mundo.

La educación es la única solución”

 

Malala Yousafzai

Estudiante, activista y bloguera pakistaní.

Ganadora del Premio Nobel de la Paz en 2014 a los 17 años

 

Analfabetismo funcional para demasiadas personas

Si nos centramos concretamente en nuestro país, España, las tasas de analfabetización son muy bajas y difieren mucho entre unas comunidades y otras. Actualmente 840.000 personas en todo el territorio español no saben leer ni escribir, de las cuales más del 70% son mujeres, cifra que no deja de ser sorprendente y nos lleva a preocuparnos por la vida de todas ellas. De nuevo, el colectivo más afectado por la falta de educación somos las mujeres, no podía ser de otra forma si quieren que el balance de fuerzas dominante-dominadas siga inmóvil y el patriarcado vivito y coleando.

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Fuente: Elaboración propia barómetro CIS 2015

 

Otra de las conclusiones que podemos extraer al observar los datos es que la mayoría de las personas que no saben ni leer ni escribir en nuestro país superan los 70 años. Hombres y mujeres de una época opresora donde estudiar no sólo era un privilegio sino que además era perseguido por un régimen dictatorial que se nutría de una clase empobrecida y analfabeta para continuar en el poder y el sometimiento de la población.

A pesar de las bajas tasas oficiales de analfabetismo que tenemos en nuestra sociedad es necesario hacer una distinción entre no saber leer ni escribir y tener estudios primarios. Sólo se consideran personas analfabetas aquellas que no saben leer ni escribir, pero existe en nuestro país todo un conjunto de personas que a pesar de saber leer y escribir son personas analfabetas funcionales, especialmente entre las mujeres que apenas si se les permitía realizar los estudios primarios y enseguida eran sacadas de las escuelas para casarse y convertirse en cuidadoras gratuitas del hogar, del marido y de los hijos e hijas.

Esta generación de mujeres y hombres, que apenas pueden considerarse analfabetas funcionales, son personas fácilmente manipulables por las autoridades e instituciones y deberían realizarse esfuerzos por aumentar su educación y sus capacidades a través de un aprendizaje especializado y enfocado a sus necesidades.

Podríamos añadir en esta categoría a muchas personas migradas que no cuentan con todas las oportunidades de educación y que también deberían de poder acceder a programas especializados para que nadie pueda vulnerar sus derechos como ciudadanos o ciudadanas o simplemente seres humanos.

 

Utilizando como contexto el Día Internacional de la Alfabetización reivindicamos el derecho a la educación como medio para libertad de las mujeres.

La opresión que se ejerce sobre nosotras al privarnos de la capacidad del aprendizaje no es casual, está sistematizada y atiende a unos patrones de género machistas.

 

Recomendaciones para saber un poco más

Para acercarnos a esta realidad con los ojos bien abiertos queremos recomendaros un libro y una película que nos ayudarán a sensibilizarnos y actuar, en la medida que podamos, sobre esta cruda situación de tantas personas, en especial de nuestras niñas y mujeres:

 

Como muestra el libro “Las mujeres que leen son peligrosas” de Stefan Bollmann, la cultura y el aprendizaje son herramientas imprescindibles del empoderamiento de la mujer. Para romper los roles de género y conquistar nuestros derechos y espacios propios es necesario leer, es necesario aprender y no solo eso sino que leer y escribir es un placer para la vida del que ningún ser humano debiera verse privado.

En su libro, Stefan Bollman realiza un análisis sobre las distintas obras de arte que muestran la intensa y estrecha relación entre los libros y las mujeres. “Las mujeres que leen son peligrosas” se convierte de esta forma en un pequeño-gran homenaje a las mujeres y al poder que la lectura tiene para cambiar la realidad, su realidad y dar a sus vidas el rumbo que deseen.

Las mujeres que leen son peligrosas

portada-las-mujeres-que-leen-son-peligrosasLas mujeres hemos sido tradicionalmente obligadas a tener un rol pasivo o secundario en esta sociedad. Es por ello que encontramos en la lectura una forma de romper las estrecheces del mundo. Los libros son una fuente conocimiento, de imaginación, de acceso a diferentes mundos con libertades e independencias. Esos mundos nos han permitido desarrollar y adoptar, poco a poco, nuevos y distintos roles en la sociedad.

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También os dejamos con la recomendación de la fantástica película dirigida por la joven iraní Hana Makhmalbaf, “Buda explotó por vergüenza”, una bella y dolorosa película sobre la realidad de muchas niñas y mujeres en Afganistán que, como en muchos otros países en el mundo, son privadas del derecho a la educación.

En un país duro para todas las personas, las niñas son las más vulnerables al ser desposeídas de todos sus derechos y al convertirlas en analfabetas funcionales, lo cual hace más fácil a los hombres violar sistemáticamente todos sus derechos, y a ellas, evitar ser conscientes de su opresión y desarrollar estrategias de escape para conseguir su empoderamiento y libertad.

Buda explotó por vegüenza

Buda-exploto-por-verguenza-portadaBaktay descubre, por su tremenda y admirable voluntad de aprender y de ser, el increíble mundo del conocimiento que se puede abrir ante sus ojos más allá de sus tareas como niña-futura-mujer-esposa-madre. Y no quiere dejar de intentarlo a pesar de todas las circunstancias que se antepongan en su camino. 

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Fuentes:

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